Paywall: The Business of Scholarship, de Jason Schmitt

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Este mes traemos el documental «Paywall: The Business of Scholarship», una película que puede resultar muy útil para arrojar algo de luz sobre cómo funciona el negocio (¿oligopolio?) de los editores y las publicaciones científicas.

El film cuestiona los sistemas de evaluación científica, las evaluaciones de calidad que realizan las grandes plataformas de datos como Elsevier o Web of Science (Clarivate), o los “privilegios” con los que cuentan determinados sellos a la hora de intervenir sobre las políticas que determinan el trabajo de los productores de información científica.

El autor, Jason Schmitt, ha liberado la película con una licencia Creative Commons CC BY 4.0 de modo que puede contemplarse de forma libre y gratuita.

La película se encuentra en inglés con subtítulos en inglés y puede verse completa simplemente haciendo click sobre la pantalla:

 

Aelita, de Yakov Protazanov

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Esta película muda soviética basada en la novela de Alexéi Tolstoi (escritor pariente lejano de Leon Tolstoi) se considera un clásico de la cinematografía mundial y una de las primeras cumbres de la ciencia ficción de la historia.

La película nos presenta un argumento singular y varias tramas que se desarrollan en paralelo, aunque el hilo fundamental que sostiene la cinta es el del joven ingeniero que recibe una extraña emisión exterior en la estación de radio en la que trabaja, un mensaje que parece provenir de Marte. Cuando por fin descodifica el mensaje descubre que se trata de Aelita, una princesa alienígena local que busca auxilio en el mundo humano.

Como trasfondo alientan un intenso drama sentimental y un polémico y no muy definido mensaje en clave política (en Marte se desarrollará una revolución socialista contra el despótico régimen que impera allí y que tampoco acabará bien) que el director solventa con un recurso onírico final que amplifica aún más su ambigüedad.

El film presenta, en cualquier caso, un triple interés para el espectador contemporáneo: por un lado, el histórico, al situarse en el contexto ideológico de la reciente revolución soviética; por otro, el científico con sus referencias a una futura carrera espacial y, por último, también el artístico-estético, especialmente en lo referido a su descripción del universo marciano y de sus formas de vida y gobierno.

La película puede verse completa en el siguiente enlace:

El ser del planeta X, de Edgar G. Ulmer

the_man_from_planet_x-503191367-largeEl hombre del Planeta X propone una premisa argumental sencilla con un enfoque que rebosa matices: el ser extraterrestre que presenta no es malvado a priori y su motivación consiste fundamentalmente en salvar a su raza. Después, Edgar G. Ulmer la eleva a un producto notable gracias a su talento escenográfico y cinematográfico. Además, El hombre del planeta X cuenta con un apartado musical peculiar y ajustado, una fotografía notable, unas actuaciones discretas pero dignas y un diseño y una caracterización del personaje extraterrestre inesperada y compleja.

Singular y gotizante propuesta, el filme no es un peliculón, pero constituye una rara avis que sobrepasa los cánones genéricos y reviste gran interés a pesar de sus evidentes limitaciones.

Edgar G.Ulmer ya había brillado en otra película de corte fantástico “Satanás” (1934), y sin duda su mano se nota, y mucho, en el resultado final de esta digna y cuidada película de ciencia-ficción. Muy recomendable, ya que es un auténtico olvidado clásico de la ciencia ficción de los años cincuenta. Hoy en día recuperado como una película que avala -y desmiente a la vez- los tópicos que sembró el género que replica.

“Rafea: Solar Mama”, de Mona Eldaief y Jehane Noujaim

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Este documental aborda, a través de la experiencia de Rafea, el proyecto Barefoot College, ubicado en la India, en el que un grupo de mujeres de entornos rurales de diferentes países en vías de desarrollo se forman como ingenieras para  llevar la energía solar hasta sus aldeas.

A lo largo del film podemos ver cómo las mujeres, muchas de ellas analfabetas, mientras se esfuerzan en adquirir los conocimientos y las técnicas de esta ingeniería se han de enfrentar, además, al rechazo de sus comunidades, en las que no está bien visto que una mujer desarrolle una formación técnica y profesional.

La protagonista principal, como decimos, es Rafea, una mujer beduina del desierto de Jordan, quien lucha para convencer a su marido y a su comunidad para que le permitan acudir al Barefoot College y regresar con los conocimientos necesarios para colaborar en el desarrollo de su pueblo.

Su historia, su figura, es la de muchas otras mujeres humildes, esforzadas, brillantes y luchadoras que simbolizan la esperanza de un futuro mejor para estos -a menudo ignorados y olvidados- rincones del mundo.

La película completa puede verse en la siguiente pantalla:

El E.T.E. y el Oto, de Manuel Esteba

el_e_t_e_y_el_oto_el_ete_y_el_oto-136794164-largePocas experiencias visuales pueden compararse en bizarría a esta producción española de 1983 protagonizada por los Hermanos Calatrava y dirigida por Manuel Esteba.

El título no deja lugar a dudas: estamos ante una parodia de bajo presupuesto y humor basto de la película más popular de la época (E.T.) y de un género -“de extraterrestres”- que vivía entonces una segunda (o tercera) edad de oro en todo el mundo.

Bueno, de la película hay poco que decir aparte de que es un sinsentido de principio a fin, un epígono de ese tipo de subgénero de serie Z que revisita y adapta libremente filmes de éxito para convertirlos en otra cosa que, a menudo -como en este caso- acaba resultando un producto inclasificable. No hay engaño posible, eso sí. La honestidad con el espectador es máxima: “tú lo has querido, sabes a lo que vienes”.

La cosa resultante, como decimos, es una cinta de sketches de mayor o menor gracia -según cada cuál, que en eso no hay nada escrito- en torno a las correrías protagonizadas por un extraterrestre disfrazado de preservativo al escape, un chaval al que no se le ocurre una cosa buena y, finalmente, unos supuestos científicos en bata que propician un desenlace a la altura del resto del film.

Una candidata muy digna para ser la peor película jamás vista por alguien en la vida.

Es decir, verla puede ser muy divertido, sobre todo acompañad@s y lo podéis hacer aquí:

Los Invasores De Otros Mundos. Objetivo la Tierra (1954), de Sherman A. Rose

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Este film de Sherman A. Rose representa como pocos el arquetipo de película de ciencia-ficción estadounidense de los años 50 en la que se aglutinaban una serie de ingredientes que, en diferentes proporciones, modelaron el auge, vigencia y caída de un género verdaderamente llamativo: el producto de serie B, realizado con muy pocos medios, mucha imaginación argumental y enfocado a un público a la vez fascinado y aterrorizado por los ensayos nucleares, la tensión de la Guerra Fría, la exploración espacial y las consecuentes incógnitas y amenazas que representaban para el imaginario de valores que se gastaba por entonces la clase media americana.

El argumento de Los Invasores De Otros Mundos. Objetivo la Tierra nos descubre a cuatro supervivientes del ataque que unos robots procedentes nada menos que de Venus han lanzado sobre la Tierra. Los sobrevivientes conseguirán contactar con un equipo secreto de científicos y militares que han logrado capturar a uno de los invasores y el descubrimiento de la debilidad de los robots -las ondas sónicas- les proporcionará una oportunidad para resistir.

La película explota el suspense psicológico de los personajes, la amenaza indeterminada, el terror visual de los espacios vacíos apocalípticos para conformar una cinta entretenida en sintonía con otras de su época, como “The mole people“, “La Tierra contra los platillos volantes” o “El ser del planeta X“.

La película puede verse completa pinchando sobre la siguiente pantalla:

 

El viaje de Saïd, de Coke Riobóo

el-viaje-de-said-caratula.jpgEl viaje de Saïd es un cortometraje de animación en plastilina que cuenta la historia de Saïd, un chico marroquí que se lanza al mar en busca de una vida mejor.

Said cruza el Estrecho. Al otro lado, en el país de las oportunidades, descubre que el mundo no es tan bello como le habían contado.

El viaje de Said fue creado en 2006 por Coke Riobóo y ha conseguido desde entonces importantes premios en el mundo cinematográfico. Concretamente el Premio Goya al Mejor Cortometraje de 2006, también el premio en el VII Certamen Internacional de Cortometrajes de Animación del Centro Cultural Ibercaja, La Rioja; y en la Muestra de cortometrajes Vila de Noia.