Dünyayi kurtaran adam (Turkish Star Wars)

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“Dünyayi kurtaran adam” es una película turca famosa por plagiar descaradamente secuencias de Star Wars, largometraje del que roba secuencias completas para introducirlas sin empacho en su propio metraje. Considerada de culto a día de hoy, ha alcanzado tanto éxito que daría lugar una secuela en 2006, si bien ésta no ha alcanzado ni de lejos el impacto de la original.

El argumento es relativamente simple: dos guerreros espaciales caen en un extraño planeta (sospechosamente parecido a nuestra Tierra), en el que se erigen como paladines de una civilización que se ve amenazada por un temible hechicero.

Lo interesante es lo que se hace con este punto de partida, que acaba transformado en un corta y pega desquiciado que mezcla imágenes de la Star Wars original montadas y remontadas, protagonistas cuyo hieratismo alcanza cotas impensables, villanos diseñados con imaginativa torpeza (entre los que hay unas momias de uñas largas, un robot confeccionado en papel de plata o unos esqueletos barrigudos…) y una voz en off que acompaña el sinsentido general narrando a una velocidad impresionante una serie de disparates que supuestamente constituyen el trasfondo geopolítico del asunto.

Película apta para ver acompañado -y no necesariamente sobrio/a- se trata de uno de estos regalos  que ofrece de vez en cuando la impericia y la chapuza fílmica.

La isla misteriosa y el Capitán Nemo, de Juan Antonio Bardem y Henri Colpi

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La isla misteriosa” es una coproducción entre España, Francia e Italia del año 1973, codirigida por el español Juan Antonio Bardem y por el suizo Henri Colpi.

Se trata de una curiosa -y notable- adaptación de la popular novela de Julio Verne que cuenta con un reparto más que significativo encabezado por Omar Shariff, quien interpreta al Capitán Nemo en este caso encarnado como un príncipe de origen indio, y por el actor de origen alemán Gérard Tichy.

La película profundiza sobre todo en el personaje del Capitán Nemo. Así, del mismo modo que en la novela, en la película podemos contemplar al capitán Nemo como un hombre culto y de voluntad científica, que recorre los mares en un afán -entre otros- de investigación y de conocimiento (que cobran forma mediante las exploraciones del submarino Nautilus).

Pero a la vez Nemo es un personaje sombrío y misterioso que esconde su verdadera identidad tras un nombre que -recordemos- alude precisamente a un episodio de La Odisea. Así, vive obsesionado por un misterioso pasado mientras reconoce su renuncia a vivir en sociedad. “Rompí con la sociedad por razones que solo yo se apreciar”, asegura en uno de los pasajes de “Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino”.

La banda sonora, de Gianni Ferrio, dota al film de un tono lírico y melancólico que enlaza bien con un personaje como Nemo, el arquetipo de un aventurero espoleado por conocer lo que aún nadie ha conocido.

La película puede verse completa pinchando sobre el siguiente enlace:

Split Second, de Tony Maylam

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Este pasado 19 de julio falleció el actor Rutger Hauer, reconocido por su amplísima filmografía y por un puñado de títulos, especialmente Blade Runner pero también Delicias Turcas o Eric, oficial de la reina entre otros, que lo han colocado ya para siempre en el olimpo de mitos del cine.

Hauer participó en innumerables películas (se estima que en más de 140). Una de ellas, y que este mes traemos a modo de homenaje, resulta perfectamente pertinente para esta sección: se trata de Split Second, (extrañamente traducida en España como “Segundo sangriento”) la cual ubica la acción en el año 2008 (por cierto, dónde está ya…) en un Londres distópico sumergido bajo varios metros de agua, una inundación provocada -ojo ¿nos suena?- a consecuencia del calentamiento del planeta.

En este caos la ley y el orden han desaparecido y, por si fuera poco, ha surgido un nuevo asesino, sobrenatural, implacable y, parece que, imposible de detener. El atípico policía Harley Stone (interpretado por Rutger Hauer) tratará de acabar con él.

Revisión apocalíptica de un futuro en el que se han consumado algunos de nuestros mayores temores planetarios, el planteamiento propone algunos ingredientes interesantes: un Rutger Hauer en gabardina y con muy mala leche, un monstruo que depende de la oxidación ineficiente de la materia orgánica y algunos buenos momentos de ritmo y tensión.

Hombre, no es un peliculón pero no está mal.

Descanse en paz Rutger Hauer. Un grande.

La película puede verse completa pinchando sobre la siguiente pantalla:

Paywall: The Business of Scholarship, de Jason Schmitt

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Este mes traemos el documental «Paywall: The Business of Scholarship», una película que puede resultar muy útil para arrojar algo de luz sobre cómo funciona el negocio (¿oligopolio?) de los editores y las publicaciones científicas.

El film cuestiona los sistemas de evaluación científica, las evaluaciones de calidad que realizan las grandes plataformas de datos como Elsevier o Web of Science (Clarivate), o los “privilegios” con los que cuentan determinados sellos a la hora de intervenir sobre las políticas que determinan el trabajo de los productores de información científica.

El autor, Jason Schmitt, ha liberado la película con una licencia Creative Commons CC BY 4.0 de modo que puede contemplarse de forma libre y gratuita.

La película se encuentra en inglés con subtítulos en inglés y puede verse completa simplemente haciendo click sobre la pantalla:

 

Aelita, de Yakov Protazanov

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Esta película muda soviética basada en la novela de Alexéi Tolstoi (escritor pariente lejano de Leon Tolstoi) se considera un clásico de la cinematografía mundial y una de las primeras cumbres de la ciencia ficción de la historia.

La película nos presenta un argumento singular y varias tramas que se desarrollan en paralelo, aunque el hilo fundamental que sostiene la cinta es el del joven ingeniero que recibe una extraña emisión exterior en la estación de radio en la que trabaja, un mensaje que parece provenir de Marte. Cuando por fin descodifica el mensaje descubre que se trata de Aelita, una princesa alienígena local que busca auxilio en el mundo humano.

Como trasfondo alientan un intenso drama sentimental y un polémico y no muy definido mensaje en clave política (en Marte se desarrollará una revolución socialista contra el despótico régimen que impera allí y que tampoco acabará bien) que el director solventa con un recurso onírico final que amplifica aún más su ambigüedad.

El film presenta, en cualquier caso, un triple interés para el espectador contemporáneo: por un lado, el histórico, al situarse en el contexto ideológico de la reciente revolución soviética; por otro, el científico con sus referencias a una futura carrera espacial y, por último, también el artístico-estético, especialmente en lo referido a su descripción del universo marciano y de sus formas de vida y gobierno.

La película puede verse completa en el siguiente enlace:

El ser del planeta X, de Edgar G. Ulmer

the_man_from_planet_x-503191367-largeEl hombre del Planeta X propone una premisa argumental sencilla con un enfoque que rebosa matices: el ser extraterrestre que presenta no es malvado a priori y su motivación consiste fundamentalmente en salvar a su raza. Después, Edgar G. Ulmer la eleva a un producto notable gracias a su talento escenográfico y cinematográfico. Además, El hombre del planeta X cuenta con un apartado musical peculiar y ajustado, una fotografía notable, unas actuaciones discretas pero dignas y un diseño y una caracterización del personaje extraterrestre inesperada y compleja.

Singular y gotizante propuesta, el filme no es un peliculón, pero constituye una rara avis que sobrepasa los cánones genéricos y reviste gran interés a pesar de sus evidentes limitaciones.

Edgar G.Ulmer ya había brillado en otra película de corte fantástico “Satanás” (1934), y sin duda su mano se nota, y mucho, en el resultado final de esta digna y cuidada película de ciencia-ficción. Muy recomendable, ya que es un auténtico olvidado clásico de la ciencia ficción de los años cincuenta. Hoy en día recuperado como una película que avala -y desmiente a la vez- los tópicos que sembró el género que replica.

“Rafea: Solar Mama”, de Mona Eldaief y Jehane Noujaim

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Este documental aborda, a través de la experiencia de Rafea, el proyecto Barefoot College, ubicado en la India, en el que un grupo de mujeres de entornos rurales de diferentes países en vías de desarrollo se forman como ingenieras para  llevar la energía solar hasta sus aldeas.

A lo largo del film podemos ver cómo las mujeres, muchas de ellas analfabetas, mientras se esfuerzan en adquirir los conocimientos y las técnicas de esta ingeniería se han de enfrentar, además, al rechazo de sus comunidades, en las que no está bien visto que una mujer desarrolle una formación técnica y profesional.

La protagonista principal, como decimos, es Rafea, una mujer beduina del desierto de Jordan, quien lucha para convencer a su marido y a su comunidad para que le permitan acudir al Barefoot College y regresar con los conocimientos necesarios para colaborar en el desarrollo de su pueblo.

Su historia, su figura, es la de muchas otras mujeres humildes, esforzadas, brillantes y luchadoras que simbolizan la esperanza de un futuro mejor para estos -a menudo ignorados y olvidados- rincones del mundo.

La película completa puede verse en la siguiente pantalla: