“Poesía, etcétera : puesta a punto”, de Jacques Roubaud

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Es célebre el soneto de Jacques Roubaud, compuesto únicamente por ceros y unos:

La Vie: sonnet

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Roubaud, que además de escribir es matemático, militó en lo que sería uno de los movimientos literarios más originales del siglo XX: el Movimiento Oulipo. En los diferentes experimentos a que dará lugar este movimiento, cobran una especial relevancia las matemáticas como un elemento clave de construcción literaria -especialmente la combinatoria-, así como las diferentes restricciones (contraintes), muchas veces también matemáticas que, a modo de reto, definen y amplían el eco de su creación.

La combinatoria aparece, por ejemplo, en Cent mille milliards de poèmes (1961), de Raimond Queneau (libro que ya recogimos en este blog en una entrada anterior), en la que cada lector ha de construir su propio poema siguiendo una serie de alternativas a partir de diez sonetos (en total hay 1014maneras). También Perec con El Aumento (L’Augmentation, 1967, que también cuenta con entrada en el blog), un drama combinatorio en el que, a partir de un sencillo planteamiento ‒un empleado va a pedirle un aumento de sueldo a su jefe‒, se recorren todas las posibles situaciones con las que este podría encontrarse hasta agotarlas.

Desde 1966, y junto a estos y otros autores, Roubaud hará de las suyas inventando algunas restricciones oulipianas, como el emir (que utiliza pares de palabras cuyas terminaciones son palíndromas entre sí), el baobab (que obliga a utilizar dos sílabas prefijadas en el mismo verso de un poema), el haiku oulipiano generalizado, la terina silábica y la terina a las tres vocales, entre otras.

Bien es verdad que su obra no siempre ha estado marcada por estos condicionantes y restricciones y ha transitado por otros caminos creativos, incluyendo el del ensayo y la metaliteratura.

Precisamente en Poesía, etcétera: puesta a punto (Hiperion) Roubaud se hace eco, mediante un estilo desenfadado y divertido, de sus reflexiones acerca del fenómeno poético contemplado desde su actualidad. Y lo hace con una riqueza de puntos de vista y de planteamientos poco habitual.

El libro está, como siempre, Disponible en la Red de Bibliotecas del CSIC

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Copenhaguen, de Michael Frayn

copenhaguen El núcleo dramático de la obra teatral de Michael Frayn se establece en torno al reencuentro del físico alemán Werner Heisemberg con su antiguo maestro Niels Bohr y su esposa durante la Segunda Guerra mundial (1941) en la capital danesa, en ese momento invadida por las tropas alemanas. Años anteriores ambos habían trabajado juntos y habían revolucionado la física y la mecánica cuántica, abriendo el camino hacia las investigaciones atómicas.

El resultado de ese encuentro nunca se difundió y los temas sobre los que conversaron ambos científicos resultaron desde entonces un enorme interrogante tanto para ciertos sectores científicos como para los políticos, dado que se presupone que Heisenberg estaba trabajando en ese tiempo en construir una bomba atómica. De aquel encuentro hoy sólo nos queda una certeza: aquellas horas que pasaron juntos los distanciaron definitivamente.

La obra comienza cuando el matrimonio Bohr, ya fallecido, comienza a recordar aquel encuentro. “Pero, por qué vino a Copenhague?”, pregunta Margarita, convencida de que “algunas preguntas perduran mucho tiempo después de muertos sus dueños”.

Esta pieza de Michael Frayn -basándose en un libro del periodista Thomas Powers, “La guerra de Heisenberg”- se estrenó en Londres en 1998 y se convirtió en un éxito inmediato, confirmado por el estreno en Broadway dos años más tarde y el Tony al mejor texto teatral del año. Desde entonces, Copenhaguen se ha considerado un texto de culto enmarcado dentro de la rama del teatro científico, ámbito del que trasciende, ya que dibuja una historia apasionante llena de preguntas sobre los vínculos peligrosos entre ciencia y poder y en torno a una conversación que podría haber cambiado la historia reciente de la humanidad. En ella se proyecta directamente una pregunta al lector o al público: “¿un científico tiene el derecho moral de trabajar una investigación sobre la explotación de la energía atómica?”, y se plantea abiertamente el conflicto ético derivado de “poner en manos de los hombres una fuerza absolutamente inmanejable”.

Como apunta Albert Presas, en su artículo “El científico en su papel: ciencia y teatro” (http://quark.prbb.org/28-29/028091.htm) su éxito “va más allá de lo genuinamente teatral para ser motivo de reflexión sobre la imagen de la ciencia y de los científicos en la sociedad y en las artes.”

El texto está publicado en diferentes formatos y se puede leer online o pinchando en el siguiente enlace: Copenhague (1998) de Michael Frayn.

 

 

Mujeres de ciencia, de Rachel Ignotofsky.

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Con Mujeres de ciencia nos encontramos ante una original antología ilustrada de científicas que combina breves y amenas reseñas biográficas con dibujos en los que los colores adquieren una gran importancia, ya que cada una de las científicas es identificada mediante un tono concreto, a la vez que se vertebra visualmente la obra a través de ellos.

Por el libro aparecen, entre otras figuras, la paleontóloga Mary Anning, la precursora de la informática Ada Lovelace, o las científicas permanentemente candidatas al Nobel Lise Meitner (descubridora de la fisión nuclear) o Rosalind Franklin (descubridora visual de la doble hélice del ADN).

Este libro está, como siempre, Disponible en la Red de Bibliotecas del CSIC

 

Expedición Malaspina: un viaje de doscientos años

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Expedición Malaspina: un viaje de doscientos años es una novela gráfica creada por el dibujante Luis Resines, la directora de arte Anita Bonilla y el guionista David Finch, y publicado por el Departamento de Publicaciones del CSIC y la editorial Los Libros de la Catarata.

El cómic narra la aventura que tuvo lugar en el Hespérides entre finales del año 2010 y mayo de 2011 dentro de Malaspina 2010, un proyecto de investigación interdisciplinar entre cuyos principales objetivos estaban evaluar el impacto del cambio global en el océano y explorar su biodiversidad, y durante el cual más de 250 científicos a bordo de los buques Hespérides y Sarmiento de Gamboa protagonizaron una de las más importantes expediciones oceanográficas llevadas hasta la fecha, aunando investigación científica con la formación de jóvenes investigadores y el fomento de las ciencias marinas y las cultura científica.

El cómic narra todo esto a partir de las particulares aventuras vividas por Mr Fish, quien surcará los océanos en busca de uno de sus tesoros más valiosos: el conocimiento. La vida a bordo, las tareas de recogida de muestras y procesado en los laboratorios así como los avatares históricos del propio Alejandro Malaspina aparecen fielmente retratados.

No olvidemos que la expedición recibió su nombre del oficial de la Armada Alejandro Malaspina, quien a finales de siglo XVIII dirigió la aportación española a las expediciones de la ilustración (de cuya muerte se cumplieron 200 años en 2010) y que protagonizó una de las expediciones científicas más importantes de todos los tiempos.

Disponible en la Red de Bibliotecas del CSIC

Poemas y antipoemas, de Nicanor Parra, el poeta físico, el físico poeta

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Uno de los paradigmas contemporáneos de la relación entre la poesía y la ciencia es, sin duda, el poeta chileno Nicanor Parra. El recientemente fallecido y premio Cervantes de las Letras Españolas en el año 2011 conjugó como muy pocos en su actividad  la pasión y la brillantez literaria con la científica.

Entre las numerosas fuentes que lo atestiguan, el siguiente artículo de la publicación chilena EMOL resulta muy clarificador en este sentido:

El libro “Fundamentos de la Física” de Robert Bruce Lindsay y Henry Margenau, lleva el nombre de Nicanor Parra en sus créditos. Él fue el responsable de traducir el texto, en 1969, para la lengua castellana. Gracias a su traducción, este libro llegó a jóvenes chilenos que hoy se desempeñan como físicos profesionales. Titulado en 1937 del Instituto Pedagógico, donde estudió matemática y física, Nicanor Parra complementó la escritura con su faceta científica, ejerciendo como docente en liceos. Sus primeros escritos se publicaron en la Revista Nueva que circulaba entre profesores, directores y alumnos del Internado Barros Arana, donde él trabajaba para financiar sus estudios. En 1943 viajó a Estados Unidos para realizar un postgrado en física en Brown University. Dos años más tarde se integró como académico a la Universidad de Chile. Fue profesor titular de mecánica racional y posteriormente, en 1949, estudió cosmología en Oxford. Luego de sus primeras publicaciones literarias, entre 1972 y 1994, dictó cátedras de literatura en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, manteniendo así su lazo con el mundo científico. Es ahí donde el doctor Leopoldo Soto, investigador en la Comisión Chilena de Energía Nuclear, pudo asistir a una de sus clases. “Usaba mucho el número Pi y escribía especies de ecuaciones que si uno las leía literalmente era un verso. La pizarra quedaba como un objeto extraordinario al final de la clase”, destacó quien fuese presidente de la Sociedad Chilena de Física y actual secretario de la institución. Por otro lado, el físico comentó que “su contribución principalmente fue que motivaba nuevas generaciones con su especial visión de la vida y de la física”. En conversación con Emol, el doctor además aseguró que “Nicanor Parra fue pionero en la docencia en física a nivel universitario, fue un pionero en la difusión de la física, tanto desde la docencia como desde la antipoesía”. “Yo destacaría su labor pionera en la formación y en la motivación de varias generaciones de las cuales hoy día varios somos físicos profesionales. Yo creo que no hay físico en Chile que no tenga noción de quién es Nicanor Parra, que no sepa que era profesor de física, y que no haya leído sus poemas” finalizó. Por otra parte, la Sociedad Chilena de Física distinguió a Nicanor Parra por su aporte a la física en Chile desde la antipoesía y la docencia el año 2016.

“Poemas y antipoemas”, el libro de este mes, es su segundo poemario, se publicó en 1954, diecisiete años después que su primera obra, Cancionero sin nombre, y constituyó toda una revelación para el panorama literario de su época en tanto que representaba una convulsión de estilo y de tono y mostraba una definida intención rupturista con la tradición poética de la que provenía.

La propia estructura del libro marca una dirección gradual en la evolución del autor, ya que comienza con los Poemas, composiciones más o menos cercanas a la ortodoxia, que poco a poco se van deslizando hacia los Antipoemas, donde su poesía se transforma en los artefactos humorísticos, populares, subversivos y antirretóricos que hoy podemos encontrar en sus páginas.

Se trata de un libro muy importante en la trayectoria de la poesía en español en el siglo XX, un testimonio de los hallazgos estéticos y de estilo de un científico poeta, de un poeta que nunca dejó de investigar.

Este libro, como es habitual, está Disponible en la Red de Bibliotecas del CSIC

 

Fuente: Emol.com – http://www.emol.com/noticias/Tecnologia/2018/01/24/892497/Nicanor-Parra-Un-hombre-de-ciencias.html

El aumento, de Georges Perec

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El célebre escritor Georges Perec (1936-1982) es uno de los escritores del Movimiento Oulipo con el que mejor se puede definir lo que era el grupo. Junto a él, los oulipianos, miembros del taller parisino de literatura potencial (Ouvroir de Littérature Potentielle), se servían de restricciones (contraintes), muchas veces matemáticas, para construir su literatura.

Las matemáticas son clave dentro de esta corriente literaria. Precisamente utilizando esta clave creó Perec El Aumento (L’Augmentation, 1967), un drama combinatorio. A partir de un sencillo planteamiento ‒un empleado va a pedirle un aumento de sueldo a su jefe‒, se recorren todas las posibles situaciones con las que este podría encontrarse hasta agotarlas. “Es una obra de teatro de un narrador, sin personajes, puro texto”, explica Pablo Moíño, traductor de la edición en español.

La estructura de la obra sigue un grafo orientado, o lo que es lo mismo, un conjunto de objetos llamados vértices y las relaciones entre ellos (aristas). Los vértices son las trabas que van apareciendo en el intento del empleado de conseguir un aumento (por ejemplo, encontrar al jefe en el despacho). De cada vértice salen dos aristas: las dos posibles maneras en las que se puede resolver la situación (que esté o que no esté). De esta manera, la trama de El Aumento repite una misma estructura lógica siguiendo un esquema binario.

El artículo siguiente de Adolfo Vásquez Rocca profundiza en la relación entre las matemáticas y la obra de Perec:

https://webs.ucm.es/info/nomadas/12/avrocca4.pdf

Y el libro está, como siempre, Disponible en la Red de Bibliotecas del CSIC

El gran diseño, de Stephen Hawking

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Venimos de la nada, dice Hawking porque: “dado que existe una ley como la de la gravedad, el Universo pudo crearse a sí mismo -y de hecho lo hizo- de la nada. La creación espontánea es la razón de que exista algo, de que exista el Universo, de que nosotros existamos. Para eso no es necesario invocar a Dios”.

Esta es una de las aseveraciones que se pueden encontrar en El gran diseño, el último gran libro de Stephen Hawking, en este caso en colaboración con Leonard Mlodinow.  Publicado en 2010, en un momento en que las teorías creacionistas volvían a florecer, supone una nueva vuelta de tuerca sobre sus ideas acerca de las teorías del espacio-tiempo.

En el libro se desarrolla la Teoría M que “no es una teoría en el sentido habitual del término, sino toda una familia de teorías distintas, cada una de las cuales proporciona una buena descripción de las observaciones pero solo en un cierto dominio de situaciones físicas”.

La Teoría M habla de que existen innumerables universos que surgieron de la nada como el nuestro, sin ninguna intervención divina: “Cada universo tiene muchas historias posibles y muchos estados posibles en instantes posteriores, es decir, en instantes como el actual, transcurrido mucho tiempo desde su creación. La mayoría de tales estados será muy diferente del universo que observamos y resultará inadecuada para la existencia de cualquier forma de vida. Sólo unos pocos de ellos permitirían la existencia de criaturas como nosotros. Así pues, nuestra presencia selecciona de este vasto conjunto solo aquellos universos que son compatibles con nuestra existencia. Aunque somos pequeños e insignificantes a escala cósmica, ellos nos hacen en un cierto sentido señores de la creación”.

Se pueden encontrar en este volumen algunas otras afirmaciones jugosas, como que la filosofía ha muerto porque “no se ha mantenido al corriente de los desarrollos modernos de la ciencia, en particular de la física. Los científicos se han convertido en los portadores de la antorcha del descubrimiento en nuestra búsqueda del conocimiento. El objetivo de este libro es proporcionar las respuestas sugeridas por los descubrimientos y los progresos teóricos recientes”.

O también, afirman Hawking y Mlodinow que nuestras respuestas obedecen o están limitadas por nuestra capacidad cerebral: “Tal como en nuestro universo, en el Juego de la vida la realidad depende del modelo que utilicemos”.

Este libro, como es habitual, está Disponible en la Red de Bibliotecas del CSIC