En Mayo en el Blog

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Resultado de imagen de la vida moderna cadena ser cienciaEl hombre perseguido por un O.V.N.I.Escucha el último disco de Paco de Lucía

9788432201097: Tiempo de silencioSee videoGregorio Valenciaclimatechange705-705x470

 

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La Ciencia por Gusto

La Ciencia por Gusto es un blog de Martin Bonfil Olivera, químico, famacólogo y divulgador científico. Se trata de una versión ampliada de la columna semanal de divulgación científica que el autor, quien forma parte de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, publica los domingos en el periódico mexicano Milenio Diario.

Martin Bonfil Olivera edita el boletín El muégano divulgador y es autor de los libros La ciencia por gusto, una invitación a la cultura científica (Paidós, 2004) y ¿Barriga llena? (Castillo, 2005).

El blog se puede consultar en la siguiente dirección:

https://lacienciaporgusto.blogspot.com.es/

 

El hombre perseguido por un OVNI, de Juan Carlos Olaria (Ciencia ficción española por el Ed Wood catalán)

El hombre perseguido por un O.V.N.I.Esta película constituye una de los experiencias fílmicas más bizarras de la cinematografía hispana de los 70.

No es materia habitual para una película que la especie humana (y, en concreto, un español de mediana edad) suscite interés científico en seres de otros planetas; de la misma forma que tampoco la ciencia ficción ha sido un género muy transitado en España, y menos aún en 1976, cuando se filma esta curiosa cinta, en la que un hombre se verá perseguido tenazmentepor unos incansables “científicos” alienígenas que quieren estudiarlo a cualquier precio. Nada menos.

Pues bien, como parte del proceso de documentación para redactar esta entrada he consultado la base de datos especializada Filmaffinity. Allí he encontrado dos críticas que me han parecido muy reveladoras y que me permito citar y reproducir aquí: ambas toman la temperatura a la película y provocan ganas de verla. Qué más se puede pedir. Ambas se nos anticiparon. Se pueden encontrar en la siguiente dirección: http://www.filmaffinity.com/es/reviews/1/624913.html

Ahí van:

10 de enero de 2009
“Estamos ante una de las primeras películas de ciencia ficción rodadas en suelo patrio, por Juan Carlos Olaria, (también conocido por el Ed Wood catalán), con ausencia total de medios, actuaciones amateur, diálogos imposibles, música indescriptible y un guion demencial. Tenemos a un trajeado escritor de novelas baratas policiacas y de terror, al que unos extraterrestres que hablan entre sí en una especie de euskera, vestidos con un conjuntado pantalón, jersey de cuello alto y tocados con una especie de casco de moto envueltos en una bolsa de plástico, (tipo los AGV que llevaba Ángel Nieto), primero le tiran el Simca 900 por un barranco empujando entre cuatro, (mas adelante abducen el Simca 900 desde el ovni), aprovechando que el tío se ha bajado a dar una vuelta por una vieja iglesia que le pillaba por ahí y luego intentan secuestrarlo, cosa que no consiguen, al defenderse bravamente con los puños, iniciándose la caza del hombre por los aliens. Para no seguir contando más solo diré que hay una rubia neumática ligera de cascos, un erotismo comparado con el cual, el de Mariano Ozores en sus mejores tiempos es Arte y Ensayo. Ensañarse con esta película, sería fácil y cobarde, respeto la voluntad con la que se nota que está hecha y la veo como lo que es, una curiosidad con la que es imposible no encariñarse (la bajada de un puerto a todo trapo, con un Citroën 8 me ganó sin remisión), certificando que los que le pusieron el apodo de Ed Wood catalán, no andaban en absoluto descaminados.”
13 de diciembre de 2009

“Cuando un espectador pierde toda esperanza de sorpresa tras haber disfrutado de enormidades como el combate entre un zombie y un tiburón de Zombie 2, el skyjama que lucía el raro de los Calatrava en El ETE y el OTO, la carrera de antropología que le concedía Uwe Boll a Tara Reid a través de unas gafas de broma en Alone in the Dark y todo lo narrado en GAL de aquella forma tan curiosa, sólo le queda recurrir a una de las películas más bizarras que ha dado la filmografía ibérica, El Hombre Perseguido Por Un OVNI. Película honesta desde su título (en esencia es eso: un señor, otoñal para más señas, siendo perseguido por un OVNI o, para ser realistas, una serie de platos más o menos forrados con papel de plata) hasta el final, con unos créditos iniciales fascinantes y una premisa minimalista como pocas, la cual precisa de recordar el título de lo que estamos viendo para saber de qué va la cosa. Pero esta película cuenta con mucho más que analizar:

– Los alienígenas: seres que sangran en Titanlux amarillo y que gustan de pilotar sus naves con unas gafas de invidente. Controlan los viajes intergalácticos, pero para reducir el obsoleto vehículo del protagonista, un glorioso Simca, precisan de los esfuerzos de 4 efectivos de campo. Lo mismo duplican su cabeza que salen de un cesto dando mucho susto. Y dan pie a una de las réplicas más gloriosas del Cine: tras soltar una perorata a modo de justificación ciertamente aburrida el jefe alienígena a su preso, el perseguido, éste responde lo que diría cualquier español de bien, ¨esto es un atropello!¨, quedándose muy probablemente el subsiguiente ¨arriba España¨ o el atemporal ¨oiga, que yo soy español!!¨ en la sala de montaje.

– El protagonista: hombre viudo en época crepuscular, se conduce con mesura por la peli hasta que los alienígenas le hacen un feo llevándose su Simca al espacio (gloriosa secuencia): lo que era no temblar ante un desnudo femenino siquiera pasa a ser un liarse a buchantones con los de fuera nada más ponerle el brazo encima. Que digo yo, le quitan el fútbol y el poder ir al bar de la esquina y entra en cólera o se sindica contra los aliens. Se pasa gran parte del metraje corriendo por los naranjales levantinos, y en un momento dado su vida parece que tomara la senda de la homosexualidad tras conocer al inspector de policía. Grandes dotes para la bajada de puertos a velocidad absurda gracias a los milagros del montaje y el acelerar las tomas hasta 4 veces sus cuadros por segundo habituales.

– La música: sintetizadores, theremines, didgeridoos y demas instrumentos para tarados se reparten el protagonismo hasta que el protagonista resuelve sus tensiones con los de fuera y vuelve a la playa levantina, momento en el cual toda esta instrumentación vanguardista deja paso a unos inconfundibles punteos de guitarra flamenca que nos hacen ver que, uno, el protagonista está de vuelta en la tierra, y dos, que todo vuelve a ser normal. Ni Kenneth Anger usó así la música.”

Se puede ver esta maravilla aquí:

Canción andaluza, el disco póstumo de Paco de Lucía (y, además, los algoritmos del flamenco al descubierto)

Escucha el último disco de Paco de LucíaMás de tres años hace que se fue Paco de Lucía, aunque eso sí, con un disco completamente acabado: Canción andaluza es un viaje a través de la copla, un testamento artístico que echa la vista atrás en el que despliega más su faceta como arreglista que la de compositor. Un trabajo por el que desfilan artistas como Óscar de León, Estrella Morente o Parrita y que repasa grandes hitos de la copla como María de la O, Ojos verdes o Señorita.

En esta entrada, además de rendir un tardío homenaje al maestro, aprovechamos para traer a colación el estudio que la Universidad de Sevilla, encabezada por José Miguel Díaz Bañez, profesor de Matemáticas, realiza en torno al flamenco: el proyecto COFLA.

 

El siguiente extracto reproduce las imágenes y el texto practicamente completo del artículo publicado en El Español el 4 de mayo de 2016 y que se puede encontrar en la siguiente dirección: http://www.elespanol.com/cultura/musica/20160504/122238094_0.html

“Un cantaor ejercita su cante por la mañana, pero si le pides que lo repita al mediodía, ya no puede hacerlo. Esto complica el encontrar patrones similares entre unos cantes y otros”. Por eso, hasta ahora, al flamenco se le ha entendido así: a golpe de efecto, de quejío, de intuición. Sin análisis técnicos. Como a un amor apretao. “Cuando le preguntas a extranjeros de distintos países por qué les atrae el flamenco, siempre dicen: por la pasión”. Y quién iba a atreverse a diseccionar rigurosamente algo así.

“Hay estudios humanísticos, claro. Pero nunca se había hecho ninguna investigación científica de la música flamenca, por esta complejidad suya: hay algoritmos para otros tipos de música, para esta no. No valen los mismos”, sostiene el profesor. Díaz Báñez lidera el proyecto COFLA, el primer análisis computacional de la música flamenca a nivel mundial, inaugurado en 2005.

“Estudiamos un audio y vamos extrayendo propiedades de ese cante mediante distintos descriptores. Las aplicaciones van desde el conocimiento de la música flamenca en sí misma hasta ver su evolución a lo largo del tiempo; la identificación de palos -soleá, bulería, lo que sea-; las características que prefiere el público, ya desde un punto de vista más pragmático y comercial…”, sintetiza el profesor. Cuenta que pueden determinar -objetivamente- los cantaores que han tenido más influencia en el arte: “Decimos: muchos se parecen a X. Vamos a comprobarlo. Y tomamos, por ejemplo, las melodías del cante por soleá de Antonio Mairena -que marcó una época- y vemos, numéricamente, cuántos le han imitado”. Eso es crear escuela: “Tú escuchas ahora a Estrella Morente y, mediante algoritmo, puedes demostrar que intenta seguir la estética de La Niña de los Peines, otro gran referente”.

Algoritmos del flamenco.

Algoritmos del flamenco.

COFLA se cuela hasta en la cabeza de Paco de Lucía si hace falta: “La música nunca sale de cero. Procede de ideas que tienen los músicos en la cabeza, de influencias… su creación es una variación o mezcla de lo que conoce. Son diccionarios de la mente donde están las composiciones que uno elige. Pues bien, nosotros podemos saber qué tenía Paco de Lucía en la cabeza cuando componía Entre dos aguas. Podemos determinar a qué frase melódica de todo el corpus flamenco se parecen más sus diferentes extractos”.

El profesor considera importante matizar que el flamenco “no es una música académica”, sino que se ha desarrollado “en la calle, en los cafés, en los teatros”, y que por ello tiene su propio léxico: “Además, estos artistas saben de música, no de teoría musical. Se mueven por sentido común y oído. Es una música hija de la cuenca mediterránea: si te fijas bien, Marruecos, las Islas griegas, etc… comparten melisma [grupo de notas sucesivas que forman un neuma o adorno sobre una misma local]”. Díaz Báñez se refiere también a una “estética de la belleza particular”, a una forma de ver la vida, a un estilo “ni mejor ni peor, sencillamente un sello”. Personalidad. Arraigo. Emoción. Esa lente poética del flamenco lo hace insondable, misterioso, difícil de calibrar. De ahí el reto.

El carácter acompaña a toda la experiencia flamenca. “Hasta el movimiento de la mano derecha del guitarrista flamenco es distinto al del guitarrista clásico. Tiene una interpretación particular”, sugiere. “Piensa que la guitarra flamenca fue concebida como un instrumento de acompañamiento, para marcar ritmo, dar tonalidad al cantaor y poco más. Es una guitarra que se toca muy fuerte, se le da mucha potencia a las cuerdas, incluso bastantes golpes”. Otros dos elementos mágicos: el rasgueo y el silencio. “En Andalucía, en ciertas artes, se intenta buscar un silencio, una parada, y después una resolución rápida. Como en el toreo o en el baile. Se ejecutan primero muy despacio, después dejas un impás y, al final, resuelves. Se genera en el espectador una expectativa que finalmente se acata con mucha intensidad. Y surge un disfrute”.

La complejidad en el estudio de un arte equivale a calidad. Según la opinión del profesor, los cantaores más difíciles de analizar desde la óptica tecnológica del ordenador son, a su vez, los más arduos de imitar en la vida, lo que se traduce en valor artístico. “No tiene nada que ver con cantar bien o mal. Es algo que va en la sentimentalidad”, asegura. “Puede que uno afine muy bien, siga a la perfección el compás, la melodía… no transmite igual, pero es más fácil extraer sus propiedades que las de otro, que no sigue ningún canon”.

COFLA es interdisciplinar: las investigaciones matemáticas complementan también las de otras áreas. “Trabajamos con musicólogos, con psicólogos, con antropólogos… por ejemplo, si estos últimos quieren estudiar los comportamientos de los aficionados o los cantaores, la aplicación que estamos desarrollando le da claves y caminos a seguir”.

Algoritmos del flamenco.

El objetivo final, lo que cerraría el círculo de la investigación -en palabras del profesor-, es crear una aplicación para usuarios, una aplicación de móvil del estilo Shazam o Soundhound, pero mucho más compleja al tratarse de flamenco: “Lo perfecto sería que identificase un canto por tarareo. Que te diga si es bulería, soleá, fandango… Shazam, por ejemplo, sólo es capaz de reconoce el disco que está sonando. Se limita a buscar la frecuencia más parecida que tenga en la nube, la encuentra y te la da. Pero no sabe distinguir los matices de la música”.

Flamenco, señala Díaz Báñez, es “el estigma fundamental de la música española”: “Un producto propio, nuestro, interesante y aprovechable que tenemos que saber vender fuera”. Decía el bailaor Antonio Gades que el flamenco es “un extracto de fuego y veneno”. Pero quizá quien más lo entendió -por amarlo primero- fue Paco de Lucía: “La guitarra flamenca me ofrece la capacidad de expresarme con el mundo. Sin utilizar ni una palabra”.

Tiempo de silencio, de Luis Martín-Santos

Tiemposilencio9788432201097: Tiempo de silencioTiempo de silencioEn palabras de Alfonso Rey: «Tiempo de silencio es una novela neobarojiana, con situaciones, ambientes, personajes o preocupaciones propios de Baroja». No es vana esta hilazón teniendo en cuenta que ambos desarrollan -con cincuenta años de diferencia-  dos miradas sobre el país en las que sus personajes principales (Andrés, en El Árbol de la ciencia y Pedro, en Tiempo de silencio) constituyen sendos arquetipos de una reflexión “científica” y filosófica sobre “el problema de España”.

Si Baroja postulaba el racionalismo como un eje de la solución, Martín-Santos realiza la radiografía de un fracaso, intelectual y personal, que posiblemente sintetice el fracaso de una ciudad, a la que describe despiadadamente (Madrid), y del país que esta capitaliza.

El argumento de la novela comienza describiendo la precariedad de las condiciones en las que Pedro, un joven médico investigador en el Madrid de finales de la década de los 40, desarrolla su investigación sobre el cáncer con una cepa de ratones. Estos ratones, procedentes desde Estados Unidos, no han podido mantener un ritmo de reproducción superior al de su muerte, lo que compromete la continuidad del proyecto. Su ayudante en el laboratorio, Amador, quien había regalado meses antes algunos ejemplares a un pariente suyo, el Muecas, le acompañará a la chabola de este para comprar algunos de esos ratones y poder continuar con las investigaciones. Esta inmersión en los bajos fondos constituirá el detonante de la trama, la cual conducirá al personaje a un viaje personal y existencial.

Las innovaciones técnicas, léxicas y estilísticas de la obra son muy reseñables y constituyen una importante renovación para un realismo que se percibía atascado en formas decimonónicas y que necesitaba superar el realismo social y el objetivismo imperantes hasta el momento por la literatura en castellano.

La historia de su edición durante el franquismo será además bastante accidentada. Alfonso Rey lo explica de esta manera: “Concluida en 1960, fue enviada al premio Pío Baroja con el título de Tiempo frustrado, bajo el seudónimo de Luis Sepúlveda, el mismo que Martín-Santos utilizaba en la clandestinidad. Presiones gubernativas impidieron que Tiempo frustrado obtuviese el premio,declarado desierto en abril de 1961. A comienzos de 1962 José Luis Munoa Roiz llevó a Barcelona el original de la novela, que se publicó ese mismo año en la editorial Seix-Barral. A causa de la censura, la primera edición apareció severamente mutilada, carente de casi todas las descripciones del burdel y de otros fragmentos más breves. En 1965, muerto ya Martín-Santos, se publicó la segunda edición, en la cual se restituyó la mayor parte de lo omitido en 1962, aunque también se censuraron algunos pasajes que no lo habían sido antes. Además, una impresión no del todo rigurosa propició la aparición de lecturas erróneas, que se mantuvieron en las ediciones siguientes. Estas nuevas deficiencias no se solucionaron en la llamada edición definitiva de 1980, cuyo mérito estriba en haber añadido unos leves fragmentos no recuperados en 1965.”

Como siempre, nuestra recomendación se encuentra Disponible en la Red de Bibliotecas del CSIC

La revolución cuántica

See videoLa revolución cuántica (The Quantum Tamers: Revealing our Weird & Wired) es un popular documental realizado en 2009 por el también conocido físico teórico Michio Kaku, en el que se explican las consecuencias y los cambios que verá el mundo según se vaya avanzando en la exploración y el dominio de la mecánica cuántica. Las leyes de la física parecen permitirlo todo cuando se trata del mundo de los átomos. Ya ven…

Quimitris

Quimitris es un juego basado en el Tetris para el aprendizaje de la Tabla Periódica de los elementos de forma entretenida. Las fichas, formadas por uno, dos, tres o cuatro elementos químicos, caerán desde la parte superior del tablero y deberás colocarlas de forma correcta en la Tabla Periódica. El juego se encuentra dividido en diferentes niveles y fases que aumentarán su dificultad de forma progresiva.

http://www.quimitris.com/